La experimentación es una fase crucial en la investigación científica que implica llevar a cabo actividades prácticas y controladas para explorar, verificar o validar ideas, hipótesis o fenómenos previamente propuestos. Para los niños, la experimentación se convierte en un aprendizaje vivencial y dinámico que les brinda la oportunidad de interactuar directamente con su entorno, manipular materiales, observar resultados y extraer conclusiones basadas en su propia experiencia.